Píldora del dia después
Debí haberme pronunciado hace tiempo sobre este tema, que no sé por qué no escribí antes. Este temita de la píldora del día después me tiene bastante enojado porque lo único que hace el gobierno chileno es cumplir con su deber que es proteger a la población, esos temas valóricos de la familia no son aplicables a la realidad, no porque no tenga el concepto de “familia” en mi, de hecho creo firmemente en ella pero no hay que mezclar peras con manzanas.
El tema es super simple, la niñita de 14 años no le va a andar pidiendo permiso a los papás para tener relaciones sexuales, por lo que no debería ser una condición que ella tenga que sentirse obligada a pedirle a sus papás para tener la famosa pastilla.
Hace unas semanas atrás estuve leyendo un artículo donde salía que en la comuna de santiago, providencia y pucón (las 3 son en promedio de ingresos medios y altos) como las tres comunas con más consumo de de la pastillita, o sea, las niñas que no son de familias pobres son las que más consumen. En desmedro de las comunas con menos ingresos donde las tasas de embarazos no deseados son altísimas.
Todos estos alcaldes de derecha y personeros de la concertación que no les pareció la idea, salieron espantados gritando que debería prohibirse. Claramente todos estos personajes no tienen problemas económicos y difícilmente pueden darse cuenta de los verdaderos dramas en los sectores pobres: Señores miren las estadísticas!!!!
También hace un tiempo cuando fue el boom de la noticia, escuché en la radio que un periodista de la NaciónDomingo se hizo pasar por el pololo de una joven de 14 años y fueron a un consultorio en Santiago para saber si realmente se hacía efectiva la entrega la niña pero se la negaron, las enfermeras y hasta las matronas con un tono de sermón y casi retándola le dijeron que cómo se le ocurría pedir la píldora, que era muy chica, que dónde estaban sus papás y al final no se la dieron. Estaba claro que este periodista debe haber escrito el tremendo artículo-denuncia sobre lo que pasó, yo no lo leí pero lo voy a buscar y así tantas niñas nerviosas y con miedo de este país no deben saber qué hacer ahora que los honorables politizan cuanta cosa sale en la prensa sólo por un ideal muy personal de ellos que llaman “el tema valórico”.
Señores, seamos más prácticos y no tan subdesarrollados. Dejemos que el que por iniciativa propia decidió comenzar su vida sexual tenga la seguridad que tiene un apoyo por último del Estado que es el último recurso si no lo encuentra en su familia.
El tema es super simple, la niñita de 14 años no le va a andar pidiendo permiso a los papás para tener relaciones sexuales, por lo que no debería ser una condición que ella tenga que sentirse obligada a pedirle a sus papás para tener la famosa pastilla.
Hace unas semanas atrás estuve leyendo un artículo donde salía que en la comuna de santiago, providencia y pucón (las 3 son en promedio de ingresos medios y altos) como las tres comunas con más consumo de de la pastillita, o sea, las niñas que no son de familias pobres son las que más consumen. En desmedro de las comunas con menos ingresos donde las tasas de embarazos no deseados son altísimas.
Todos estos alcaldes de derecha y personeros de la concertación que no les pareció la idea, salieron espantados gritando que debería prohibirse. Claramente todos estos personajes no tienen problemas económicos y difícilmente pueden darse cuenta de los verdaderos dramas en los sectores pobres: Señores miren las estadísticas!!!!
También hace un tiempo cuando fue el boom de la noticia, escuché en la radio que un periodista de la NaciónDomingo se hizo pasar por el pololo de una joven de 14 años y fueron a un consultorio en Santiago para saber si realmente se hacía efectiva la entrega la niña pero se la negaron, las enfermeras y hasta las matronas con un tono de sermón y casi retándola le dijeron que cómo se le ocurría pedir la píldora, que era muy chica, que dónde estaban sus papás y al final no se la dieron. Estaba claro que este periodista debe haber escrito el tremendo artículo-denuncia sobre lo que pasó, yo no lo leí pero lo voy a buscar y así tantas niñas nerviosas y con miedo de este país no deben saber qué hacer ahora que los honorables politizan cuanta cosa sale en la prensa sólo por un ideal muy personal de ellos que llaman “el tema valórico”.
Señores, seamos más prácticos y no tan subdesarrollados. Dejemos que el que por iniciativa propia decidió comenzar su vida sexual tenga la seguridad que tiene un apoyo por último del Estado que es el último recurso si no lo encuentra en su familia.
